Ordena qué hacer con la IA en tu empresa antes de gastar en nada.
Una sesión de trabajo de dos horas con quien dirige la empresa y quien conoce el día a día. Salís con un mapa de lo que ya se usa, una lista de datos que no se pegan en ninguna herramienta y una decisión escrita sobre qué probar primero y qué descartar. Se trabaja con ejemplos inventados y sin instalar nada.
Para pymes de entre dos y ocho personas en la mesa, con alguien que decida. Sirve cuando se oye hablar de IA por todas partes y no está claro por dónde empezar, o cuando ya hay ideas sueltas y hace falta ordenarlas.
Cada persona usa un asistente de IA por su cuenta y nadie sabe qué se pega dónde.
Hay muchas ideas y ningún criterio para elegir cuál probar primero.
Alguien ha propuesto comprar una herramienta y no se sabe si compensa ni qué datos tocaría.
Si lo que quieres es que tu equipo aprenda a trabajar con un asistente, mira el taller de noventa minutos. Si ya tienes una tarea concreta y quieres saber si se automatiza, es un diagnóstico de automatización. Esta sesión es para cuando todavía no sabes por dónde empezar.
Cómo son las dos horas
Minutos 0 a 20. Dónde estáis. Qué herramientas de IA se usan ya en la empresa, quién las usa y para qué. Se pone sobre la mesa lo que cada uno hace por su cuenta, sin juzgarlo, porque es lo primero que hay que ordenar.
Minutos 20 a 55. Mapa de usos. Se recorren las áreas (atención a clientes, administración, ventas, operaciones) y se apuntan las ideas posibles. Cada una lleva la tarea, quién la hace hoy, qué dato interviene y quién revisaría el resultado.
Minutos 55 a 65. Pausa.
Minutos 65 a 90. Qué datos no se pegan. Con el mapa delante, se marca qué datos no deberían entrar nunca en un asistente de IA y qué se hace con cada tipo. Es una lista de trabajo para la empresa, no una política jurídica.
Minutos 90 a 110. Qué probar y qué descartar. Se eligen una o dos cosas pequeñas para probar en treinta días, con una persona responsable de cada una y un criterio escrito de «ha funcionado» o «no merece la pena». Y se deja dicho qué se descarta por ahora y por qué.
Minutos 110 a 120. Cierre. Se repasa lo acordado, se confirma quién recibe el informe y se explica qué pasa después.
Cómo queda lo que se trabaja
Ejemplo ficticio
1. Mapa de usos
La situación
«Gestoría Modelo», seis personas. Dos usan un asistente de IA por su cuenta para redactar correos, una pega tablas para resumirlas y nadie sabe qué hacen los demás.
Una fila del mapa
Tarea, redactar la respuesta a una consulta habitual. Quién, administración. Dato que interviene, la consulta y el nombre de la empresa cliente. Quién revisa, la responsable del área.
Ejemplo ficticio
2. Datos que no se pegan
Tipo de dato
Documentos de identidad y datos bancarios.
Qué se hace
No se pegan nunca. Si hace falta enseñar la estructura, se sustituyen por valores inventados con el mismo formato.
Otro tipo
Facturas con el nombre del cliente. Se trabaja con una copia en la que el nombre está cambiado y se revisa a mano antes de usar nada.
Ejemplo ficticio
3. Qué probar primero
La prueba
Durante un mes, un borrador de respuesta a las consultas más repetidas lo prepara el asistente y lo revisa la persona que lo envía.
Responsable
Administración.
Criterio escrito
Ha funcionado si quien revisa cambia poco y nadie ha tenido que corregir un dato inventado. Si pasa lo contrario, se deja.
Ejemplo ficticio
4. Qué se descarta por ahora
Idea
Que el asistente conteste directamente a los clientes sin que nadie lo vea antes.
Por qué se descarta
Hoy nadie podría comprobar lo que dice a tiempo. Se revisa cuando exista un paso de aprobación.
Otra idea
Subir el archivo completo de clientes a una herramienta. Fuera hasta saber dónde se guardan esos datos.
Qué se lleva la empresa
Un informe de una página, por escrito, para quien contrató la sesión. Tiene cuatro bloques cortos.
Los usos de IA que ya hay en el equipo y quién los lleva.
Qué datos no se pegan y qué se hace con cada tipo.
Qué probar en los próximos treinta días, con responsable y criterio de «ha funcionado».
Qué se descarta por ahora y por qué.
El informe es vuestro y lo podéis llevar a quien queráis. No lleva datos de nadie del grupo ni de los clientes de la empresa. Si hay una idea que merece montarse, queda apuntada y no se da por encargada.
Qué hace falta para darla
Entre dos y ocho personas de la misma empresa, con al menos una que decida.
Dos horas seguidas, en una sala o por videollamada con pantalla compartida.
Que cada persona cuente, en unas líneas, qué herramientas usa hoy y qué tareas le quitan más tiempo. Se envía cuarenta y ocho horas antes y sin datos de clientes ni de empleados.
Saber, a grandes rasgos, qué tipos de dato maneja la empresa. No hace falta enseñarlos.
Lo que no es y lo que no prometemos
No es asesoramiento legal. Si sale una duda de protección de datos o de normativa, se anota como pregunta para quien lleve eso en la empresa.
No es una implantación. No se instala ni se configura nada en tus sistemas y no se piden accesos ni contraseñas.
No se trabaja con datos reales de clientes ni de empleados, ni con documentos que los contengan.
No se promete ahorro de horas ni de dinero ni plazos. De cada idea se dice qué haría falta, qué datos toca y qué riesgo tiene, y se deja claro lo que se desconoce.
No incluye seguimiento ni soporte después de la sesión. La única entrega es el informe. Si de la sesión sale algo que merece montarse, se trata aparte y por escrito antes de empezar.
Confidencialidad
Dentro de la sesión no se pegan datos reales en ninguna herramienta. Si alguien lo necesita, se anota y se trata aparte.
Lo que cuenta el equipo antes y durante la sesión se usa solo para preparar el informe. No se cita ni se reutiliza con otras empresas.
La sesión no se graba. Si la empresa quiere grabarla, es cosa suya.
No se publica ni se menciona que la sesión se ha dado, salvo que la empresa lo pida por escrito.
Cómo se pide
Rellenas el formulario de diagnóstico. Es la misma puerta de entrada para todos los servicios. En el cuadro de texto escribe que quieres la sesión de consultoría de IA y cuántas personas seríais.
Te contestamos por escrito con cómo sería la sesión para tu grupo y qué necesitamos saber para prepararla.
El precio va por escrito después de aclarar quién participaría y qué queréis resolver, antes de reservar nada. Esta página no lo publica.
Nos mandáis la lista de herramientas y tareas cuarenta y ocho horas antes y la sesión se da en la fecha acordada.
Pedir información es voluntario y gratuito, y no te añadimos a ninguna lista.
Si quieres adelantar trabajo
Estas herramientas funcionan en tu navegador, no envían ni guardan nada y no necesitan registro.