Que cada persona del equipo sepa pedir, revisar y decidir qué no le deja a la IA.
Un taller práctico de noventa minutos para equipos pequeños que ya usan un asistente de IA cada uno a su manera, o que todavía no saben por dónde empezar. Se practica con ejemplos inventados, sin instalar nada y sin datos reales de la empresa.
Para equipos de entre tres y doce personas de una pyme: administración, atención al cliente, comercial, un despacho profesional o un taller con oficina. Funciona mejor cuando lo pide quien dirige el equipo y quiere que todos trabajen con las mismas reglas.
Cada persona usa la IA por su cuenta y nadie sabe qué se está pegando dónde.
Alguien la probó una vez, le salió algo raro y dejó de usarla.
Se quiere empezar, pero antes se quiere saber qué se puede delegar y qué no.
Si lo que buscas es automatizar un proceso concreto de tu negocio, eso es otra cosa y se ve en un diagnóstico de automatización. Este taller enseña a trabajar con un asistente de IA, no monta nada en tus sistemas.
Cómo son los noventa minutos
Minutos 0 a 10. Qué es y qué no es. Qué hace bien un asistente de IA y qué hace mal, con tres fallos explicados en llano: inventa datos, se equivoca con las cifras y dice que sí a todo. Regla de la sesión: todo lo que sale de la IA se revisa antes de usarlo.
Minutos 10 a 30. Ejercicio 1, pedir bien. Cada persona escribe una petición mala y una buena para la misma tarea y se comparan los resultados.
Minutos 30 a 55. Ejercicio 2, revisar lo que contesta. Un texto generado con tres errores escondidos que el grupo busca a mano y después comprueba con la IA.
Minutos 55 a 60. Pausa.
Minutos 60 a 80. Ejercicio 3, una tarea vuestra. En grupos de dos o tres, con una tarea del día a día reescrita sin datos reales. Cada grupo deja por escrito qué le pide a la IA, qué revisa y qué no le delegaría.
Minutos 80 a 90. Cierre. Cada grupo cuenta lo que ha sacado, se repasan los límites de confidencialidad y se entrega el material.
Los tres ejercicios
Ejemplo ficticio
1. Contestar a una clienta
La situación
«Tienda Ejemplo» recibe: «Hola, el pedido 4821 no me cabe en el salón, ¿se puede cambiar por el pequeño?». La política inventada admite cambios en catorce días y el envío de vuelta lo paga el cliente.
Qué se practica
Escribir una petición floja y una buena para el mismo borrador y ver qué cambia: contexto, política, tono y qué no debe inventar.
Qué se espera
Un borrador educado y con la política correcta, que una persona revisa antes de enviarlo.
Ejemplo ficticio
2. Encontrar tres errores
La situación
Un correo de presupuesto de «Reformas Modelo» con tres fallos escondidos: el IVA mal calculado, una fecha de inicio anterior a la aceptación y una cláusula que el cliente no había pedido.
Qué se practica
Buscarlos a mano y después preguntar a la IA de forma genérica y luego por cada punto, para ver cuándo los detecta y cuándo los da por buenos.
Qué se espera
Entender que una respuesta segura no es una respuesta correcta y qué comprobar siempre.
Ejemplo ficticio
3. Una tarea del equipo
La situación
Una de las tres tareas que la empresa manda antes, reescrita sin datos reales. Si no llegan, se usa resumir una reunión ficticia de cuarenta minutos en un acta de diez líneas con tareas y responsables.
Qué se practica
Decidir qué se le pide a la IA, qué se revisa y qué no se le delega.
Qué se espera
Una nota por grupo que el equipo puede reutilizar como regla de trabajo.
Qué se lleva el equipo
Un documento de dos páginas con las reglas de la sesión, las peticiones que mejor funcionaron en el primer ejercicio y una lista de control para revisar lo que escribe la IA. Se envía por correo a quien contrató el taller y no lleva datos de nadie del grupo.
Qué hace falta para darlo
Un grupo de entre tres y doce personas de la misma empresa.
Una sala o una videollamada con pantalla compartida, y un ordenador por persona.
Que cada persona pueda abrir un asistente de IA con su propia cuenta. Si no tiene ninguna, se usa una cuenta gratuita durante la sesión.
Tres tareas reales del día a día, descritas en una línea y sin datos de clientes ni de empleados, enviadas cuarenta y ocho horas antes. Con ellas se adapta el tercer ejercicio.
Lo que no es y lo que no prometemos
No es una consultoría ni un diagnóstico de procesos. Si de la sesión sale una tarea que merece automatizarse, se queda apuntada y se trata aparte.
No se instala ni se configura nada en los sistemas de la empresa.
No se promete ahorro de horas ni resultados. Se enseña a hacer una cosa y se comprueba en la sesión que cada persona la ha hecho.
No incluye seguimiento posterior ni soporte. La única entrega es el material.
No es un curso continuado ni un programa de acompañamiento. Es una sola sesión.
Confidencialidad
Dentro de la sesión no se pegan datos reales de clientes ni de empleados, ni documentos con datos personales, en ninguna herramienta. Si alguien lo necesita, se anota y se trata aparte.
Las tres tareas enviadas antes se usan solo para preparar el tercer ejercicio y se borran al terminar. No se citan ni se reutilizan con otras empresas.
La sesión no se graba. Si el equipo quiere grabarla, es cosa suya.
No se publica ni se menciona que el taller se ha dado, salvo que la empresa lo pida por escrito.
Cómo se pide
Rellenas el formulario de diagnóstico y nos cuentas cuántas personas sois y para qué queréis usar la IA. Es voluntario y gratuito.
Te contestamos por escrito con cómo sería la sesión para tu grupo y qué necesitamos saber para prepararla.
El precio va por escrito después de aclarar el tamaño del grupo y el formato, antes de reservar nada. Esta página no lo publica.
Nos mandáis las tres tareas cuarenta y ocho horas antes y la sesión se da en la fecha acordada.
Si quieres adelantar trabajo
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